El fenómeno de la “Ballena Azul” es un desafío que invita a los jóvenes a superar pruebas a través de redes sociales, durante un lapso de 50 días

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Esta nueva “moda” nació en Rusia hace apenas algunas semanas y está alarmando a todo el mundo, pues obliga a quienes lo practican a realizar distintas pruebas, que van desde despertarse en la madrugada para ver películas de terror, hasta acercarse a la orilla de un precipicio, siendo la última prueba suicidarse saltando desde un balcón.

Esta práctica ha alarmado a la ciudadanía en general, sobre todo a los padres de familia, quienes son los más preocupados ante la posibilidad de que sus hijos caigan en el juego.

Por esta razón, el médico Psiquiatra Ramón Cortez Gutiérrez, señaló en entrevista que esta práctica proviene de una mente enferma que lo único que busca es dañar a los jóvenes e incitarlos al  suicidio.

“No considero que sea una modalidad, más bien es una mente enferma, no sé si sea un odio racista y así poder hacer daño a nivel mundial”, expresó el especialista, quien señaló que el juego va enfocado a adolescentes por lo que la gran mayoría de ellos no han logrado un estado mental de madurez, además de que durante esa etapa los adolescentes suelen tener cierta hermandad, por lo que si uno realiza esta práctica es probable que los demás lo imiten.

Otro de los factores que pueden incitar a los jóvenes a realizar este fenómeno es la desintegración familiar, ya que si el entorno familiar en el que viven es un tanto caótico y falto de reglas, provoca a que los jóvenes quieran suicidarse.

“Actualmente la gran mayoría de los adolescentes mandan sobre los padres, cuando son ellos quienes deberían tener el mando y el control sobre sus hijos, pero es el joven el que chantajea al padre, el que lo amenaza y muchas veces el padre no sabe qué hacer”, aseguró el doctor Cortez Gutiérrez, quien dijo también que las escuelas tienen mucho que ver, ya que hoy en día el sistema educativo no permite que los alumnos reprueben materias, por lo que

la sociedad se convierte en una “sociedad permisiva”.

Al finalizar la entrevista afirmó que para que este tipo de sucesos no se repitan los padres deben de recuperar la autoridad que en un principio se tenía sobre los hijos, por lo que también deberían de desaparecer todos los privilegios de los que gozan hoy en día, como lo son: los aparatos electrónicos y el mismo dinero en efectivo, que muchas veces son utilizados por los padres como forma de reemplazar su ausencia.

 

Llave del sureste/ Fatima Franco

 

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